Los Molles y Pichidangui se consolidan como nuevo polo de desarrollo inmobiliario

La gente de Santiago y la zona central de Chile siempre han buscado tener dónde arrancar los fines de semana y en vacaciones, privilegiando para ello distancias cortas, accesibles todo el año, libres de smog e idealmente sin taco. Esta zona siempre ha sido de gran atractivo turístico, con buenas playas, vista al mar, buen clima y temperaturas templadas. Sin embargo, los típicos balnearios como Zapallar y Cachagua ya están colapsados. En ese sentido, los balnearios de Los Molles y Pichidangui hoy se consolidan como un nuevo polo de desarrollo inmobiliario.

Los Molles es el siguiente balneario en desarrollo después de Papudo. Queda a 2 horas de Santiago y a 3 de La Serena, lo que lo hace totalmente accesible para escapar incluso por el día. Cuenta con playa tranquila, aire limpio, calles descongestionadas, extraordinarias vistas al mar, reservas naturales con flora y fauna exclusiva de la zona, servicios básicos en radio cercano.

Los Molles y Pichidangui, cuentan con un desarrollo gastronómico, con restaurantes pequeños y acogedores, típicos de la zona, y una caleta que permite comer comida fresca todos los días. Están rodeados de miles de atractivos naturales: a la playa Pichicuy llegan los que les gusta surfear, a Los molles los que prefieren el buceo y a Pichidangui los que disfrutan los deportes a vela. Los cerros de la Cordillera de la Costa son atractivos para aquellos que prefieren trekking y deportes como mountanbike, zonas de cabalgata; y porque no, para los que les gusta mirar las estrellas, que gozan de un lugar privilegiado con casi nada de contaminación lumínica.

En ese contexto es que hoy se instalan nuevos proyectos inmobiliarios, orientados a personas que valoran la tranquilidad, pero que al mismo tiempo quieren acceder a servicios para pasar un buen fin de semana o entretenidas vacaciones. En el borde costero de Los Molles se instaló un condominio con dos departamentos de 2 y 3 dormitorios.

Muy cerca de ahí, a un costado de la ruta 5, está el condominio Rocas del Mar. El proyecto de 540 hectáreas ha sido un éxito de ventas. Prácticamente, todos sus terrenos cuentan con vista al mar. “Es una zona altamente atractiva. Por eso se están desarrollando varios proyectos. Particularmente, el nuestro, tiene la característica de ser un condominio; lo que ofrece un grado de control y seguridad que los propietarios agradecen y buscan, además de estar rodeado de un entorno natural privilegiado”, dijo José Antonio Díaz, gerente de Marketing de la Inmobiliaria.

Pero ¿quiénes son los nuevos habitantes de la zona? En general es gente joven, entre 30 y 50 años. En algunos casos, con niños pequeños o grandes grupos de amigos, que buscan buena vista y un lugar seguro para que su familia descanse tranquila.

“Los precios excesivos en terrenos, además la congestión vial que se produce por la llegada masiva de turistas ha terminado por convertir en poco amigables, varios balnearios de la zona central. La gente más joven, que quiere empezar a desarrollar sus proyectos de segunda vivienda ha optado por lugares de similares características geográficas, pero menos poblados y a precios más convenientes. Por ello, han nacido polos como Los Molles, Matanzas y Huentelauquén, entre otros”, explicó la arquitecta, Isadora Droppelmann, que ha desarrollado varios proyectos en el lugar.

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